Generación Eléctrica: Un nuevo Camisea?

Un discreto artículo aparecido el pásado viernes en El Comercio (http://www.elcomercio.com.pe/impresa/edicion/2009-07-24/eceq240709b3/02) nos revela que el Gobierno está satisfecho con la disponibilidad de energía eléctrica para el país conforme se hacen realidad nuevas inversiones en el sector.
Esto no estaría del todo mal sino fuera por la mención, bien intencionada por cierto, del viceministro del sector, Daniel Camac, acerca de los beneficios de la inter conexión de nuestra red de generación y distribución eléctrica con el vecino Brasil. Acaso por ignorancia el viceministro ignora que las necesidades de energía de nuestro vecino son al menos un par de órdenes de magnitud mayores que las que nosotros podemos siquiera soñar en el cercano futuro.
En estos momentos todavía se discute la implementación del proyecto energético del Río Madeira cuyo principal propósito es generar energía para la expansión agro-industrial en los estados de Acre y Rondonia, tradicionales fuentes de recursos naturales para la colosal economía brasileña. Dados los múltiples obstáculos que ha debido enfrentar la construcción de las usinas de San Antonio y Jiraú (ver http://www.amazonia.org.br/noticias/noticia.cfm?id=320859) tanto en el plano de la ingenieria como el legal sin descuidar los asuntos ambientales, se requieren fuentes alternativas de energía a disposición en el corto y mediano plazo. Puesto que la planificación es usada con mayor frecuencia en otros países, no nos soprenda que Brasil (y su sector privado) ya identificó potenciales fuentes alternas de energía y recursos naturales. Lamentablemente, los funcionarios de turno solo parecen ver la coyuntura y pierden de vista el contexto en el cual se desarrollan megaproyectos y se colonizan nuevos territorios. Ahora que la afirmación “si en el país (Perú) no se dispone de energía se podría importar electricidad desde Brasil” es sencillamente patética.
Mientras se empiezan a calentar los motores de las elecciones también se ponen al fuego varios proyectos energéticos en el sur del país. Destaca entre ellos, el proyecto o proyectos a ser desarrollados sobre el río Inambari o sus afluentes. Los primeros esbozos de estudios de impacto ambiental son generosamente similares a sus predecesores del gasoducto de Camisea. Todo es posible, todo es controlable, mitigable o compensable. Nuevamente no serán los “ciudadanos de primera categoría” los que sufran los impactos. Nuevamente el gobierno del Perú protegerá los intereses nacionales para asegurar el abastecimiento interno de manera prioritaria e irrenunciable. Si claro, como lo hicieron con Camisea o no?
Veremos pues cuánto nos cobrarán esta vez por la construcción de la(s) represa(s) y las líneas de transmisión de la energía eléctrica para nuestro necesitado vecino. Esté atento a su recibo de consumo eléctrico.

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