Presentación

Cambio, la esencia misma de la naturaleza. Prácticamente nada es estático a nuestro alrededor y gracias a ello puede desarrollarse la vida sobre nuestro planeta (e incluso evolucionar, otra forma de cambio). Sin embargo, cuando el cambio se convierte en algo impredecible u ocurre tan rápido que no es posible prepararse para enfrentarlo, o sacarle provecho, empiezan los problemas. Gracias a la inteligencia de la especie humana, pero también a su desmedida ambición, nuestro mundo está cambiando mucho más rápido de lo que sus sistemas naturales pueden soportar. No es únicamente el cambio del clima global, es la contaminación de aguas y mares, la deforestación de enormes superficies de bosques y otros ecosistemas, la invasión de agresivas especies exóticas, el desplazamiento de refugiados ambientales, la enajenación de los recursos naturales por unos pocos, y esto es apenas el comienzo.

Con este trágico contexto como telón de fondo, sería prácticamente ineludible conducir este blog como si fuese un obituario.  Explicar aquí las maravillas de nuestro planeta y cómo van decayendo ante el influjo de la codicia humana, o bien ir relatando semana a semana el número de especies que van desapareciendo, o quizás hacer recuentos periódicos de culturas y lenguas perdidas para siempre ante el avance de este concepto de desarrollo. Al final diríamos: “qué hermoso era el planeta Tierra! Pero se tenía que morir, pobrecito. Qué bueno era”. Probablemente haríamos algunas bromas durante el velorio y al final nos retiraríamos a …  Humm, aquí está el problema, no tendríamos donde ir porque s.e.u.o. este el único planeta con el cual contamos por al menos un par de generaciones más. Es decir, como en el caso de los antiguos señores Moche, nos vamos toditos juntos a la tumba acompañando a nuestra amada Pachamama. Así de simple, nuestros destinos están unidos, y aunque es perfectamente posible que la Tierra no nos extrañe y, es más, hasta se recupere en nuestra ausencia; también es cierto que no nos deberíamos dejar extinguir como especie por culpa de unos cuantos billones, y no me refiero a personas.

Decía Voltaire que la duda no es una condición placentera, pero que la certidumbre es absurda. Dicho de manera contemporánea, la esperanza es lo último que se pierde. Y es que si bien ignoramos que vaya a pasar con exactitud, tampoco vamos a quedarnos de manos y pies atados esperando que ocurra lo inevitable (si es que no hacemos algo al respecto). Los aquí reunidos para colaborar y alimentar este blog nos conocemos desde hace unos treinta años más o menos, sabemos de qué pie(s) cojeamos y cuáles son nuestras coincidencias y desavenencias, y aunque nuestros caminos profesionales y de los otros nos han llevado a encrucijadas y separaciones, en este espacio-tiempo particular queremos decir algo:  No nos vamos a dejar!

Bajo esta simple premisa nos pondremos a trabajar en la desmitificación de todo lo relacionado al cambio climático en particular y al cambio global en general. Tendremos textos originales nacidos de una revisión profusa de la información disponible. casi a la usanza de los ensayos y monografías; así como revisiones y comentarios sobre literatura técnica y científica actual. Podríamos comentar películas, videos, presentaciones multimedia, conciertos, happenings, congresos, conferencias, noticias y otras múltiples formas de expresión humana relacionadas al tema que nos ocupa, pero preferiremos siempre la creación original y la investigación acerca de tópicos que nuestra escasa humildad considere de interés público.

Una aclaración final. Elegimos el poco ortodoxo título de “El Klimasutra” porque pensamos que refleja el espíritu sandunguero de los fundadores del sitio y nuestra inacabable voluntad de hacer algo serio pero fresco y divertido a la vez. Además, hay tantas poses en torno al tema del cambio climático que con seguridad tomaríamos cientos de noches describiendo y clasificando cada una de ellas.

Al final del día, los invitamos a leer, comentar, compartir, y de ser posible, tomar una posición crítica respecto de uno de los problemas más graves para la supervivencia de nuestra especie. Sabemos que hay varios otros, pero al menos de este nos sentimos en capacidad de hablar con autoridad y confianza.

L’administrateur

PS Diciembre 2009. Al final el destino nos alcanzó (como a casi todo) y nos dejó con las ilusiones del trabajo colectivo a medio camino entre el “no tengo tiempo” y el “para qué”. De los cuatro jinetes del apocalipsis y un negro porvenir originales solo quedamos dos y 1/4 así que para todos los fines somos menos de la mitad del proyecto inicial. Vamos a ver hasta donde podemos llevar el mensaje ahora que las urgencias son mayores, igual que nosotros.